De ruta en coche por Irlanda

Antes de nada nuestra ruta,

Dia 1: llegada a Dublín y rumbo a Galway

Día 2: Galway e Islas de Arán

Día 3: De los acantilados de Moher a Killarney

Día 4: recorrido por el Anillo de Kerry hasta Cork

Día 5: Belfast

Día 6: De la Calzada de los Gigantes a Dublin

Día 7: Dublin

La idea inicial era pasar la noche del 5 en Dublín en lugar de Belfast, pero problemas logísticos lo impidieron.

Si volviéramos a hacer la ruta haríamos algunos cambios sin lugar a dudas, ampliando algún día más en Galway y Killernay, las dos ciudades tienen mucho ambiente, entrar en los pubs, disfrutar de una buena guinness mientras escuchas música en directo es algo que no tiene precio.

En Cork y en Belfast no conseguimos encontrar el ambiente y el bullicio tan característicos de Irlanda, la verdad es que no fue lo que esperábamos.

¿Dónde alojarse?

El alojamiento en Irlanda no es precisamente barato, después de mucho ver y buscar nos decidimos por los típicos Bed&Breakfast, generalmente son casas familiares, se trata de alojamientos prácticos y acogedores donde disfrutar de la hospitalidad irlandesa, además de permitirte disfrutar de las experiencias y consejos tanto de anfitriones como de otros huéspedes, aunque eso si, siempre respetando la privacidad

¿Y cómo moverse por allí?

Aunque el sistema de transportes públicos de Irlanda es muy bueno y eficaz nosotros nos decantamos por un coche de alquiler a través de rentalcars.com

Aunque en la reserva indicaba que el coche se recogía en el aeropuerto en realidad para llegar hasta el lugar de recogida de vehículos hay que coger un autobús que te lleva hasta las oficinas, aunque no supone mayor problema, los autobuses o furgonetas que te llevan hacen el trayecto cada 5 minutos aproximadamente, por lo que apenas tienes que esperar.

La devolución es bastante más sencilla que la entrega, tras hacer un chequeo al coche te firman la hoja de entrega del vehículo y ya puedes coger el autobús de vuelta al aeropuerto.

Consejos antes de ponerse a conducir en Irlanda

Paciencia y templanza, al principio conducir por la izquierda puede parecer complicado, pero a todo te acostumbras.

Respecto a las carreteras, salvando las autopistas, para los trayectos entre pueblo y pueblo la mayor parte de las carreteras son estrechas y reducidas, y para darle mayor emoción, de doble sentido, así que ante todo prudencia, y sí pilláis un coche pequeño, en nuestro caso un open corsa, será mucho más sencillo.

La parte positiva es que los limites de velocidad están expresados en kilómetros (desde 2005, así que no hace tanto tiempo!), otra cosa es pasar a Irlanda del norte, ahí ya nos volvemos ingleses del todo con los limites en millas, así que a llevar a mano una calculadora 1 milla equivale a 1,61 km aproximadamente

El aparcamiento es otro tema aparte, si vas a circular, o mejor dicho a estacionar tu coche hay que tener cuidado por si se trata de una zona de pago, es bastante habitual que en el caso de tener mal estacionado el coche o sin el ticket correspondiente pongan un cepo en alguna de las ruedas del coche, por lo que conviene hacerse con un ticket

¿Hay alguna documentación imprescindible antes de iniciar el viaje?

Cómo más vale prevenir que lamentar nosotros solicitamos la tarjeta sanitaria europea, gratuita y válida durante dos años

Ahora si, manos a la obra, comienza el viaje..

….3…2…1…VIAJANDOOOO!!!!!

Ruta en coche por Irlanda: Día 1- Rumbo a Galway

Llegamos a Dublín a las 18 horas aproximadamente, y en cuanto nos hicimos con el coche nos pusimos rumbo a Galway, unas 2 horas de trayecto en coche

El alojamiento lo teníamos muy cercano al centro de la ciudad, a unos 10 o 15 minutos andando

College Crest House
5 College Road, Galway

Es un B&B muy recomendable, de habitaciones amplias con baño privado y desayuno irlandés incluido, además de parking y wifi gratis las personas que lo regentan son todo amabilidad y están totalmente dispuestas a darte consejos y ayudarte con indicaciones

Una vez soltamos las maletas nos pusimos rumbo al downtown, aunque no llegamos del todo, nos quedamos un pub que nos recomendaron en el B&B para disfrutar de una buena pinta y música irlandesa en vivo… ¡que gozada estar aquí!

Ruta en coche por Irlanda: Día 2 – Disfrutando de las Islas de Arán y Galway

Una vez disfrutamos de nuestro primer desayuno irlandes y con la convicción de que no volveríamos a tener hambre en lo que restaba de día nos dispusimos a disfrutar de la excursión a las Islas de Arán

Para llegar hasta las Islas en ferry hay dos puntos de salida, desde Doolin en el condado de Clare, al lado de los famosos acantilados de Moher o desde Rossaveal en la región de Connemara. Nosotros nos decantamos por la segunda opción a unos 37 km de Galway (unos 40 minutos  en coche), las coordinadas GPS para llegar sin problemas hasta la terminal: 53° 16′ 15″ North, 9° 33′ 4″ West

https://goo.gl/maps/WxQJc

Para aquellos que no dispongan de coche de alquiler hay un servicio de autobús que por 10€ te lleva desde Galway hasta donde salen los ferrys, en el caso de ir con tu propio coche no te libras de pagar el parking que tiene un coste de 5€ (no es posible llevar el coche de alquiler a las islas, sólo los residentes pueden conducir por ellas)

Los horarios de los ferrys son un poco limitados, en octubre, que ya es considerado temporada baja, únicamente hay uno de ida y otro de vuelta, los tickets se pueden comprar anticipadamente, pero eso no te libra de esperar la fila donde se mezcla tanto la gente con reserva como sin reserva, se puede pagar tanto en efectivo como con tarjeta

Otra forma de llegar hasta las Islas de Arán es en avioneta, las salidas son desde el aeropuerto de Connemara, el trayecto dura 8 minutos y el coste es de 49€, el avión aterriza en el aeródromo de Inishmore a 2km de Kilronan, capital de la isla. También cuenta con un servicio de autobús que por un módico precio te lleva hasta la capital.

Después de dudar entre cual de las islas visitar nos decantamos por Inishmore/Inis Mór, la isla más grande de las Islas de Arán, el trayecto hasta la isla es de unos 45 minutos

Una vez llegas a la isla hay varias formas de moverse en ella además de andando, aunque hay que tener en cuenta que las distancias en la isla no son tan pequeñas, se puede recorrer en bicicleta (por unos 10€ día), en carro de caballos (por unos 50€) y en furgoneta (por 10€ persona)

Decidas la opción que decidas no va a haber problemas, ya que nada más bajarse del barco están todos los isleños ofreciéndote sus servicios, y no merece la pena comparar, los precios son los mismos

Nosotros nos decantamos por la opción de la furgoneta, nos estuvimos planteando la opción de la bicicleta, pero el viento que hacía nos ayudó a desechar la idea. Las furgonetas son para unas  12 personas y te hace un recorrido (con paradas incluidas) por los principales puntos de interés de la isla. La duración de la excursión es de entre 3 y 4 horas y la verdad es que el trayecto es interesante ya que el conductor hace de guía turístico dándote explicaciones de todo cuanto vas encontrando a tu paso y contestando a todas las preguntas que van surgiendo

Los principales puntos de interés de la isla son,
Dún Aengus, un precioso fuerte histórico a unos 20 minutos andando desde donde te deja la furgoneta y el coste de acceso es de 4€, salvo que vayáis el primer domingo de mes que es gratuito.

Tienes entre hora y media y dos horas hasta que vuelve a recogerte el conductor/guía, por lo que hay tiempo de sobra para visitar tranquilamente el fuerte y e incluso aprovechar para hacer algunas compras en las tiendas a la entrada del recinto o tomar algo en el pub cercano

Las vistas que se disfrutan desde el histórico fuerte son impresionantes


The Seven Churches, es un conjunto de edificios en ruinas de un antiguo monasterio medieval, aunque se llame siete iglesias en realidad iglesias sólo eran dos, el resto eran los alojamientos de los monjes

En éste pacífico lugar se hace una parada de entre 10 y 15 minutos donde se puede pasear entre las ruinas y el cementerio y hacer algunas fotos


Man of Aran cottages, son unas casas que se construyeron para el rodaje de la película Hombre de Aran (Man of Aran), dirigida por Robert Flaherty en 1934, que habla de la vida de los isleños, aunque las casas únicamente se pueden ver por fuera


La Colonias de focas, nosotros no tuvimos la suerte de poder ver las focas, sin embargo las playas se veían increíbles


El recorrido por la isla en nuestro caso terminó sobre las 15:30, por lo que hasta las 17 que salía el ferry de vuelta estuvimos dando una vuelta por Kilronan, aprovechamos para tomar una pinta y comer en uno de los pubs del pueblo

Cuando quisimos llegar a Galway eran más de las 18 horas, así que según aparcamos el coche en el B&B nos fuimos a recorrer la ciudad

Lo que más nos impresionó fue su increíble ambiente, una mezcla extraña entre tranquilidad y bullicio que va aumentando a medida que te acercas a la zona comercial, donde está el latin quarter, la zona turística por excelencia, no hay nada como pasear tranquilamente por sus calles, te invadirán los aromas y sonidos de sus serpenteantes y características calles

En la misma zona nos encontramos el Castillo de Lynch, para que nos vamos a engañar, este castillo no parece una castillo propiamente dicho, no tiene la imagen habitual, sobre todo por su ubicación en el centro de la ciudad y con casas adosadas

Lo interesante del Lynch’s Castle es que es el único del siglo XVI que se mantiene completamente en pie.

En la fachada se pueden ver dos escudos, uno de la familia Lynch, una de las más poderosas de Inglaterra, y el otro de del rey (en ese momento Enrique VII)

Otro lugar a visitar es La ventana de Lynch, que aunque por el nombre pueda parecerlo no está en el castillo de Lynch sino detrás de la iglesia de San Nicolás, además no se trata de la ventana original sino una reconstrucción que data del siglo XIX para recordar su leyenda que cuenta cómo en 1493 el alcalde, James Lynch, después de saber que su hijo había asesinado a un mercader en España le condenó a morir en la horca. Ante una multitud que pedía clemencia, el verdugo de Galway no se atrevió a ejecutar la sentencia, así que fue el propio alcalde quien decidió aplicar la ley, agarró a su hijo, le rodeó el cuello con una cuerda y lo dejó caer por la ventana para que todo el mundo le viera y de ésta forma hacerse valer ante el pueblo

Iglesia de San Nicolás, fue construida en torno al año 1320 y está dedicada a San Nicolás de Myra, patrón de los marineros, cuenta la leyenda que, antes de embarcarse hacia el Nuevo Mundo, Cristóbal Colón se refugió en esta iglesia para rezar

Por la noche es cuando más bonita resulta la iglesia, ya que es el momento en que el reloj de la torre se ilumina, como curiosidad sólo hay reloj en tres de las cuatro caras de la torre, dicen que es porque la cuarta daba a un hogar de gente sin recursos y la gente de la época consideraba que no era necesario ni darles la hora.

Los sábados por la mañana hay un mercado de productores a sus pies, y si estás en navidades será el lugar donde poder disfrutar del mercadillo navideño

Spanish Arch, está en el limite del latin quarter, es un arco de las antiguas murallas de la ciudad de Galway situado al lado del museo de la ciudad

Era el lugar donde se descargaban las mercancías de los barcos españoles, generalmente vino, y se dice que mientras se descargaban los barriles solía desaparecer alguno que otro de mano de los lugareños que más tarde lo bebían en el mismo lugar sobre unas mesas improvisadas a la luz de una vela, cuenta la leyenda que de ahí viene la costumbre de poner una vela sobre las mesas en las tabernas de los pubs irlandeses.

Si cruzas el rio Corrib en éste punto, tendrás unas preciosas vistas del puerto con las típicas casas de colores irlandesas

El paseo se puede aprovechar para pasear por el river walk, si siguiéramos el curso del río llegaríamos hasta la catedral católica de Galway, una de las iglesias de piedra más jóvenes de Europa, y el Ayuntamiento

Para cenar fuimos al restaurante

Quay Street Kitchen
Quay Street, Galway, Irlanda

Un lugar con mucho encanto donde disfrutar de una deliciosa cena a buen precio en el centro de la ciudad

Aunque lo mejor sin duda son sus históricos pubs, donde puedes disfrutar de una pinta mientras escuchas su tradicional música a veces acompañadas de los típicos bailes, algunos de los mejores pubs son Murphy´s Bar, el Pub Quay que es una antigua iglesia anglicana o el pub Kings Head cuya historia está vinculada a la decapitación del rey Carlos I en 1649

 

Ruta en coche por Irlanda: Día 3 – de los Acantilados de Moher a Killarney

Después de coger fuerzas con un buen desayuno irlandés nos pusimos rumbo a los acantilados de Moher, para el día de hoy teníamos planificado dormir en Killarney, pero antes de llegar teníamos preparadas varias paradas en el camino

https://goo.gl/maps/YrRxC

La primera parada es en Kinvara, un bonito pueblo de pescadores con un precioso castillo a la salida del pueblo desde donde se puede disfrutar de unas vistas espectaculares


A las afueras, o a la entrada, según como se vea, está el Castillo de Dunguaire, sólo lo vimos por fuera, aunque basta con ver las fotos para decir que es espectacular

Tratamos de dirigirnos hacia the burren, un parque natural de piedra caliza con muchos restos arqueológicos donde perece ser que destaca su paisaje kárstico, sin embargo por más que lo intentamos no hubo manera de llegar a la zona que buscábamos, el gps sólo nos llevaba hacia la perfumería un lugar donde te venden perfumes (valga la redundancia), velas.. un sitio idílico donde tomarte un té pero en ningún caso lo que buscábamos.. así que si pretendéis visitar los asentamientos os aconsejamos que os llevéis bien apuntadas las coordenadas para evitar problemas

Y ahora si, a partir de éste momento empezaríamos a disfrutar de las estrecheces de las carreteras irlandesas, por las que vas la mayor parte del trayecto con los dedos cruzados deseando no encontrarte ningún coche de frente..

Después del intento fallido de visitar the burren seguimos nuestro camino hacia Cliffs of Moher, uno de los lugares más mágicos y visitados de Irlanda, donde los acantilados alcanzan los 213 metros de alto y se extienden a lo largo de más de 8 km

La entrada a los acantilados es gratuita, sin embargo hay que pagar por dejar el coche en el parking (6€ por persona, que no por coche), así que el pago ya queda en la picaresca de cada cual

Una vez llegas se pueden seguir dos caminos diferentes, o bien hacia los acantilados o bien hacia la torre O´Brien, en cualquier caso están perfectamente señalizados y preparados para recorrerlos a pie e incluso algunos de ellos en silla de ruedas

Eso si, hay que tener mucho cuidado con el viento, a veces da impresión ver a la gente paseando tan al borde del precipicio con un viento tan intenso, ya que a veces los golpes de aire son tan fuertes que incluso te hace perder un poco el equilibrio, así que lo más recomendable al llegar a éste punto es ir bastante abrigaditos y con mucha precaución

En los acantilados puedes pasar las horas muertas disfrutando del paisaje, la sensación de sentirte tan diminuto rodeado de tanta grandeza es impresionante, pero tenemos mucho camino por delante y hay que seguir con la marcha

Hasta la siguiente parada en el pueblo de Kilfenora, donde están las famosas High Crosses

Para llegar hasta las cruces hay que ir hasta la catedral atravesando el cementerio, que aunque da un poco de impresión merece la pena, además que estando en Irlanda te acabas acostumbrando a visitar los cementerios


Después de pasear por Kilfenora, salimos con la idea de hacer una nueva parada en el Castillo de Bunratty de camino a Killarney, sin embargo se ve que íbamos de lo más despistado, y nos conformamos con verlo desde la carretera

Aunque de camino a Killarney nos encontramos muchos otros lugares interesantes


Nada más llegar a Killarney nos dirigimos a nuestro alojamiento

Greenmount B&B
Muckross Road, Killarney

Un B&B muy bien situado, a unos 10 minutos andando del centro de la ciudad, con wifi y aparcamiento incluidos en el precio, regentado por Alice, una irlandesa muy amable dispuesta a hacerte sentir como en casa

Una vez dejamos las cosas nos fuimos a dar una vuelta por el pueblo antes de que anocheciera

Después de pasear por sus calles y disfrutar de su ambiente nos fuimos a cenar a una de las recomendaciones de tripadvisor

Quinlans Seafood Bar
77 High Street, Killarney, Irlanda

Un restaurante sencillo, con apariencia de comida rápida, y lleno de gente, con comida fresca y abundante, pero sobre todo rica donde puedes comer los tipicos fish and chips a buen precio

Después de la cena no pudimos resistirnos a dos de los grandes placeres irlandeses, uno, tomarnos un delicioso helado a pesar del frío, pero es que ¡son simplemente deliciosos!, que digo yo, que con tanta vaca y lo bien que tienen que alimentarse ¡no me extraña!

Y el otro, disfrutar de una espumosa pinta, ésta vez de murphy´s, todo un descubrimiento, ¡un brindis por Irlanda!

Ruta en coche por Irlanda: Día 4 – recorriendo el Anillo de Kerry hasta Cork

Después de un contundente desayuno irlandés cogimos el coche y nos dirigimos a la oficina de turismo de Killarney para que nos dieran instrucciones sobre el anillo de Kerry, una de las regiones más bonitas de Irlanda.

Como su nombre indica se trata de una ruta circular de unos 170 km de recorrido, por el camino hay muchos y muy diferentes sitios donde parar , hay playas desiertas, paisajes rocosos, restos arqueológicos, pueblos idílicos.. la ruta aunque en teoría dura unas 4 o 5 horas a nosotros nos llevó unas cuantas horas más, todo depende claro está, de cuanto te entretengas en cada parada, nuestra ruta fue ésta

https://goo.gl/maps/zS0b7

La primera parada fue en el pueblo de Glenbeigh, que cuenta con una zona conocida como Rossbeigh Strand que destaca por sus playas, caracterizadas por tener la bandera azul

A pesar de que el día salió un poco gris y lluvioso, muy irlandés por otro lado, no nos impidió disfrutar de los maravillosos paisajes

Desde allí fuimos hasta Cahirciveen, donde a la entrada del pueblo se pueden encontrar las las ruinas del hogar de Daniel O’Connell, y os preguntaréis (o al menos nosotros nos preguntamos) ¿quien es Daniel O´Connell? pues bien, se trataba de un personaje conocido muy popular de la zona conocido como el liberador, fue una figura política muy importante y muy critico con la insurrección violenta de Irlanda

De allí fuimos a Cahergall Stone fort, un antiguo fuerte situado a unos 10 minutos en coche del pueblo, es realmente espectacular y está muy bien conservado, desde el parking hay una paseo de unos 10 minutos andando hasta el fuerte

Sorprende sin duda lo bien conservado que está y las bonitas vistas que tiene

Lo mejor del Anillo de Kerry es que se pueden hacer tantas paradas como quieras, siempre hay un punto interesante donde detenerse

Cogimos de nuevo el coche hasta Portmagee, atravesando el puente del pueblo se entra a la isla Valentia y las Islas Skellig

La isla es tan bonita e interesante, que una vez entras en ella tiene su propio anillo para recorrerla

Y sin lugar a dudas desde el miners view se tienen las mejores vistas de la isla aún en un día con tanta niebla como en el que estuvimos nosotros

Otro de los puntos fuertes de la isla es su puerto

Después de disfrutar de Valentia nos pusimos rumbo a Waterville, famoso por haber tenido como habitante varios veranos a Charlie Chaplin, motivo por el que le dedicaron una estatua en el paseo marítimo, aunque también hay muchas otras estatuas de otros personajes famosos, ésta es la más popular

Siguiendo el camino hasta Caherdaniel llegamos hasta la Casa Derrynane, que fue propiedad de la familia O’Connell, allí aprovechamos para dar una vuelta por sus magníficos jardines

De allí fuimos hasta el último punto de nuestra ruta, Staigue Fort, ubicado a unos 5 km a las afueras del poblado de Sneem, se dice que este fuerte tiene unos 2.000 años de edad

Desde aquí, en lugar de volver a Killarney seguimos hacia Cork, lugar donde dormiríamos esa noche, eso si, hasta que llegamos tardamos más de hora y media disfrutando de las estrecheces de las carreteras irlandesas

El alojamiento para esa noche lo teníamos en,

Acton Lodge B&B
Western Road, Cork, Irlanda

Este B&B la verdad es que no nos gustó nada, estaba situado a más de 25 minutos andando del centro de Cork por una zona residencial por la que apenas te cruzas con gente, nos alojaron en un edificio anexo al principal que daba la sensación de estar improvisado, donde ni tan siquiera se podía cerrar la puerta de entrada, aunque la habitación era cómoda y espaciosa no era para nada lo que esperábamos, los dueños no estaban demasiado dispuestos a ayudar, en fin, probablemente cualquier alternativa será mejor

En cuanto nos situamos nos fuimos a dar una vuelta por el centro de la ciudad

Muy a nuestro pesar fuimos incapaces de encontrar un pub con música en vivo en el downtown, con lo que nos conformamos con una buena pinta y.. ¡a descansar!

Ruta en coche por Irlanda: Día 5 – de Cork a Belfast

El día de hoy iba a ser un día muy duro en coche, desde Cork hasta Belfast hay más de 4 horas de camino (262 millas, porque una vez que pasas la frontera de Irlanda entras en el Reino Unido y entran en vigor las millas y las libras)

https://goo.gl/maps/s2pmF

Aunque antes de salir aprovechamos para dar una vuelta de Cork y disfrutar de un maravilloso día soleado

Fuimos en coche hasta el centro y allí aparcamos, el funcionamiento de las zonas de estacionamiento es sencillo, primero hay que verificar cuál es el tiempo máximo de aparcamiento, y una vez verificado ya puedes encaminarte hacia cualquiera de las tiendas ya que en casi todas venden los discos de aparcamiento (parking disc), con una moneda marcas la fecha y hora en que has aparcado y a partir de ese momento empieza a correr el tiempo que hayas pagado

Comenzamos caminando por St Patrick Street, la calle más comercial de Cork, llena de tiendas y restaurantes, accesible desde St Patrick se encuentra el English Market, un mercado cubierto que es una de las principales atracciones de la ciudad, repleto de puestos de carne, fruta, verduras, pescado y también productos más selectos como quesos italianos y franceses, panes elaborados.. a nosotros nos recordaba mucho al mercado de San Miguel en Madrid, donde puedes aprovechar para comer y beber mientras lo recorres

Seguimos caminando hasta llegar a la catedral de Saint Fin Barre´s cruzando el río Lee

Deshicimos el camino andado y nos dirigimos hacia St Anne’s Church situada en el barrio de Shandon, construida en 1722 en una colina de la ciudad, esto sea quizás lo que convierte éste barrio en uno de los más emblemáticos de Cork y la iglesia uno de los edificios más famosos

Desde la iglesia, tanto si subes al campanario como si no, podrás disfrutar unas magníficas vistas de la ciudad

Dentro de  la iglesia se puede tocar las campanas siguiendo unas partituras por un módico precio

Justo al lado de la iglesia está The Cork Butter Museum, donde se puede conocer la historia del comercio de la mantequilla en Irlanda, que contribuyó a la prosperidad de Cork desde finales del siglo XVIII hasta la actualidad

A éste lado del río también está la Prisión de Cork la prisión estuvo en funcionamiento desde 1824 a 1923

Cuando terminamos de recorrer el centro cogimos de nuevo el coche y nos dirigimos a las afueras de la ciudad, a unos 8 kilómetros donde está Blarney Castle es uno de los castillos más antiguos de Irlanda

El castillo es famoso por su piedra, la Piedra de la Elocuencia, que según la tradición, proporciona el poder de la elocuencia a todo aquel que la besa, ¿cómo nos íbamos a resistir..?

Eso si, para llegar hasta la piedra bien puedes armarte de paciencia, está en lo alto de la torre, y la fila llega hasta la entrada del castillo, eso si, mientras esperas puedes aprovechar para ir recorriéndolo, y ya una vez en lo alto disfrutar de las magníficas vistas

Cuando quisimos llegar a Belfast ya estaba atardeciendo, así que nos fuimos directos al B&B, que fue de nuevo una mala decisión

Sleepy Cedars
69 Cedar Avenue, Belfast, BT15 5AT, Reino Unido

El check in es self service, nuestra habitación estaba en la planta alta, la decoración de la habitación está muy bien, pero el olor raro del ambiente y el que el baño sea del tamaño de un armario reduce bastante su encanto.. Además está bastante alejeado del centro de la ciudad

Después de dejar las cosas nos fuimos a dar una vuelta por el centro de Belfast, la verdad es que su ambiente no es uno de sus puntos fuertes, hay poco bullicio y poca gente en el downtown

Visitamos el Albert Memorial Clock, una torre de unos 40 metros de alto levantada en el año 1869  en memoria del Príncipe Consorte del Reino Unido

Victoria Square, que es el centro comercial más importante de Belfast localizado en el centro de la ciudad, se puede aprovechar la visita para hacer unas compritas

El City Hall  es probablemente el edificio más conocido y representativo de la ciudad, construido en 1906 para celebrar el nombramiento de Belfast como Ciudad por parte de la Reina Victoria.

Además del exterior hay visitas guiadas gratuitas que recorren su interior

A parte de éstos hay otros sitios que visitar como

Queen’s University construida en 1848, destaca su edificio central “Lanyon Building”, diseñado por Sir Charles Lanyon

Castillo de Belfast, las vistas y el entorno dicen que son increíbles

Astilleros Harland and Wolff, conocido porque fue donde se construyó y salió el Titanic, para el recuerdo hay un museo interactivo que se puede visitar

Un vez hecha la ruta fuimos a cenar a,

Speranza
16-19 Shaftesbury Square, Belfast BT2 7DB

La comida es deliciosa y los platos enormes, además el barrio donde está ubicado tiene mucho más ambiente que el centro de la ciudad así como muchas opciones de restaurantes donde comer o cenar e incluso pubs donde tomar algo

Ruta en coche por Irlanda: Día 6 – Del camino de los Gigantes a Dublin

Una vez desayunamos (un desayuno casero y estupendo para compensar quizás las estrecheces de la habitación) pedimos consejo para ir a visitar los murales de la ciudad, aunque el conflicto de Irlanda del Norte se dio por finalizado con el proceso de paz iniciado en 1998 las diferencias entre católicos republicanos y protestantes unionistas siguen siendo palpables

En el Barrio Católico localizado en torno a Falls Road encontraremos murales y  homenajes en favor del IRA, de Irlanda..

En el Barrio Protestante localizado alrededor de Shankill Road los murales apoyan la unión del Ulster, con banderas del Reino Unido, proclamas a favor de la Corona así como de los grupos paramilitares UDA y UVF, como una imagen vale más que mil palabras, disfrutemos de ellas

Existe una ruta guiada ofrecida por varias empresas denominada Taxi negro (más que nada porque la ruta se hace en taxi) que hace un recorrido por los lugares más emblemáticos  de los dos barrios y es una opción muy popular para ver los murales y conocer la historia del Belfast de la mano de sus habitantes, eso sí, antes de contratarlo conviene asegurarse que el guía nos ofrezca una visión completa de la historia (se puede pedir asesoramiento en la Oficina de Turismo)

Sin embargo lo que a nosotros no llamó más la atención es el hecho de que aún existiera una división física entre ambos barrios, nos dimos cuenta cuando acabamos de ver los murales del barrio protestante e intentábamos seguir la calle para llegar hasta el barrio católico y no encontrábamos forma de llegar, al final, después de dar una vuelta increíble logramos cruzar la separación entre ambos barrios

Después de la visita a los murales nos pusimos rumbo a la calzada de los gigantes (a más de 1 hora de distancia)

https://goo.gl/maps/nRTii

El inconfundible paisaje de la Giant’s Causeway, al norte del país, es Patrimonio de la Humanidad, nosotros hicimos la ruta en coche, pero en caso de no disponer de vehículo de alquiler se pueden contratar excursiones que salen desde el Belfast Welcome Centre

Hay que pagar por dejar el vehículo en el parking, y al igual que pasaba en los acantilados de Moher el pago es por persona que no por vehículo (la entrada al parque en teoría es gratuita aunque lo justifican cobrando la entrada al parking por persona, aunque cuando estuvimos nosotros no había nadie controlando cuantas personas iban en cada coche, sino que simplemente se ponían en la puerta del centro como si estuvieran cobrando las entrada al parque en lugar del parking aunque sin decirlo, el coste es de 8,5£)

Con la entrada te dan unos cascos con los que ir siguiendo la ruta y conociendo la historia y la leyenda que rodean éste paisaje idílico

Aunque lo mejor sin duda estaba por llegar

Espectacular las formas de las piedras en éste lugar

Después de disfrutar de las increíbles vistas cogimos de nuevo el coche hacia el puente de cuerda Rope Bridge, hay indicaciones para llegar desde la Calzada de los Gigantes sin pérdida

En éste caso el aparcamiento es gratuito, lo que se paga es por cruzar el puente (5,6£)

Hay alrededor de 1 km andando desde el aparcamiento hasta el puente, y el paisaje es espectacular

El recorrido del puente es de unos 20 metros, y se puede recorrer sin problemas, pensábamos que iba a impresionar más, ya que el puente tiene más de 350 años, aunque a día de hoy está claramente reforzado

En su día se utilizaba por los pescadores para llegar a la otra isla para pescar salmones

De ahí nos pusimos rumbo a Dublín, teníamos por delante 163 millas, alrededor de 3 horas de viaje y volveríamos a hablar de kilómetros y euros

https://goo.gl/maps/1sxpG

Nos dirigimos directamente a nuestro hotel

Kilronan House
70 Adelaide Road, Saint Stephen’s Green
D2 Dublín, Irlanda

Un hotel impresionante situado a unos 15 minutos andando del barrio de Temple bar. Nada más llegar nos ofrecieron un fabuloso café irlandés que nos ayudó a reponer fuerzas antes de empezar a descubrir la ciudad

La habitación impresionante, cama grande y cómoda y baño apropiado con los complementos de aseo incluidos

El desayuno, incluido en el precio es espectacular, también dispone de aparcamiento gratuito y wifi en la habitación, sin duda alguna un hotel para repetir si volviéramos a la ciudad

Una vez nos ubicamos cogimos la mochila y nos encaminamos hacia el barrio más animado y recomendable de Dublín, temple bar donde disfrutamos de unas estupendas pintar acompañadas de música irlandesa

Ruta en coche por Irlanda: Día 7- Dublin

Después del espectacular desayuno servido en el hotel Kilronan nos dispusimos a conocer la ciudad, teníamos apenas unas horas, así que había que exprimir el tiempo disponible al máximo

Nos pusimos de nuevo rumbo al barrio de temple bar atravesando la zona comercial del centro de la ciudad

Hasta que llegamos al Trinity College, la universidad más antigua de Irlanda y una de las más famosas del mundo, algunos de sus alumnos más brillantes son Oscar Wilde o Samuel Beckett

Destaca su biblioteca famosa por tener la mayor colección de manuscritos de Irlanda, aunque su joya es el Libro de Kells, un libro en latín con los cuatro evangelios que se cree que fue creado por unos monjes en el siglo IX

Seguimos paseando hasta que llegamos al barrio de temple bar

Cruzamos el Penny´s Bridge el puente peatonal más famoso de Dublín que debe su nombre a que era el importe que había que pagar para cruzarlo

Las vistas desde el otro lado del río

Continuamos caminando hasta el castillo de Dublín, sede del gobierno británico hasta 1922

Continuamos paseando hasta llegar a la Christ Church Cathedral, la más antigua de las dos catedrales medievales de la ciudad, y consagrada a la Santísima Trinidad

Continuamos paseando hasta la Catedral de San Patricio, que según la leyenda se construyó sobre un pozo que San Patricio utilizaba para bautizara los que se convertían al cristianismo

 

 

Dublín es una ciudad mágica, no hay nada como perderse por sus calles y disfrutar de su ambiente y música callejera

Las vistas de la ciudad y del Ayuntamiento atravesando O´Connell Street una de las calles más comerciales, repleta de restaurantes, tiendas y pubs

Donde se encuentra el emblemático edificios de correos y the spire, una estructura de más de 120 metros de largo que dala sensación de perderse en el infinito cielo, se construyó para sustituir la columna de Nelson, destruido en un atentado terrorista cometido por el IRA

El tiempo pasa rápido cuando lo estás pasando bien, y nuestras horas en Dublín estaban llegando a su fin, por lo que nos tocó despedirnos de la ciudad hasta la siguiente ocasión, dimos por finalizado nuestro increíble viaje por Irlanda